Person: Obach, Juan
Email Address
AA Acceptance Date
Birth Date
Research Projects
Organizational Units
Job Title
Last Name
First Name
Name
Search Results
Publication There is a Future after Cars: Economic Growth Analysis for Hermosillo
(Center for International Development at Harvard University) Barrios, Douglas; Grisanti, Ana; Morales, Jose Ramon; Obach, Juan; Ramos, Johanna; Santos, Miguel Angel; Tapia Rodriguez, Jorge AndresFor 30 years, Hermosillo has been wondering whether it has a future after Ford. Until the early 1980s, the city relied mainly on agricultural activity. When the multinational motor company arrived in this northwestern Mexican city in 1986, it changed the history of a region that up until that point had relied heavily on agriculture. The assembly plant was established and many auto parts suppliers sprang up, triggering industrialization and increasing the complexity of its economy, its productivity, and wages. Intensive manufacturing development turned Hermosillo into the fifth richest metropolitan area in Mexico in 1998.
Broadly speaking, this growth trajectory was maintained. In 2015, Hermosillo was in the top 5% of wealthiest municipalities, with poverty levels and informal employment rates significantly lower than in the rest of the country. But the economy of this city in Sonora State has clearly lost its dynamism over the past few years. Even in Mexico’s low-growth context during the period 2005-2015, growth in per capita gross domestic product in Hermosillo (1.3%) fell below the federal average (1.4%). Hermosillo’s relative performance during this decade was not uniform. Between 2005 and 2010, it grew at a rate of 1.3%, placing it in the 66th percentile (among the top 34% for growth rate) of all municipalities in Mexico. In the second half of the decade, Hermosillo barely reached 1.2% growth, falling to the 47th percentile (53% of Mexican municipalities grew more). The situation worsened in the years 2013-2015, when output per worker fell by 7.2%.
What happened in Hermosillo? Can the current economic structure sustain the municipality’s high wages and guarantee future growth? What policy interventions are needed?
Seeking answers to these questions, the Center for International Development (CID) at Harvard University joined forces with the Inter-American Development Bank or IDB, in particular with its Emerging and Sustainable Cities Program (ESC). This program is a technical assistance initiative that provides support to regional governments to develop and execute urban sustainability projects. ESC’s goal is to contribute to priority urban interventions to provide the sustainable, harmonious growth of cities. This part of its vision is aligned with the idea of promoting inclusive growth and prosperity that guides CID’s research.
Publication Tabasco: Growth Diagnostic
(Center for International Development at Harvard University, 2018-09) Barrios, Douglas; Ramos, Johanna; Tapia Rodriguez, Jorge Andres; Grisanti, Ana; Obach, JuanSince 2003, the GDP per capita of Tabasco has consistently figured among the 4 largest in the country. However, this level of economic activity has not translated into an equally favorable performance in other social welfare metrics. According to CONEVAL, the Tabasco poverty rate in 2016 was 50.9%, seven percentage points higher than the national rate (43.6%). On the other hand, the average monthly income of the workers of the state is in the 40th percentile of all the states.
This discrepancy can be explained because the mining activity, despite accumulating only 3% of jobs, represents more than 50% of the state's GDP. If we only consider non-oil GDP, we have that the GDP per capita of the state has tended to be located around the country's median, and for 2016 it was in the 30th percentile nationwide.
Publication Baja California: Diagnóstico de Crecimiento
(Center for International Development at Harvard University, 2018-09) Barrios, Douglas; Ramos, Johanna; Tapia Rodriguez, Jorge Andres; Grisanti, Ana; Obach, JuanBaja California se ha ubicado consistentemente entre los estados más prósperos de México, pero también entre los de crecimiento más volátil. De hecho, el desempeño económico reciente del estado estuvo marcado por una fuerte fase de desaceleración (como consecuencia de la crisis financiera en Estados Unidos), y una de recuperación, en la que si bien la entidad logró alcanzar sus niveles de crecimiento pre-crisis, solo ha podido hacerlo de manera parcial en términos de productividad, ingresos laborales, y empleo.
Esta trayectoria de colapso y recuperación parcial invita a una reflexión sobre los dilemas que enfrenta la entidad, particularmente en torno a sus fuentes de vulnerabilidad. Como se vio, una parte importante de la caída del producto durante el periodo de desaceleración viene explicada por la contracción de la demanda en los Estados Unidos. Sin embargo, factores más específicos al estado, tales como su integración multidimensional con California (incluyendo la del mercado inmobiliario), jugaron un papel amplificador de los efectos de la crisis. Adicionalmente, el hecho de que la entidad no haya sido capaz de mitigar los efectos de la transición tecnológica de su principal producto de exportación o de re-desplegar estos conocimientos productivos en actividades que permitieran recuperar plenamente los ingresos medianos, el empleo y la productividad laboral, puede ser indicio que existen características, propias de su naturaleza productiva, que abonan bien sea a aumentar la vulnerabilidad o a reducir la capacidad de recuperación.
Publication Campeche: Diagnóstico de Crecimiento
(Center for International Development at Harvard University, 2018-09) Barrios, Douglas; Ramos, Johanna; Tapia Rodriguez, Jorge Andres; Grisanti, Ana; Obach, JuanCampeche cuenta con el PIB per cápita más alto de todo México. Si bien buena parte de este desempeño se debe a la actividad petrolera (la cual representa 80% de la actividad económica del estado), incluso si se considera únicamente el PIB no petrolero per cápita el estado se ubicaba por encima del 80% de las entidades federativas del país. En 2016 el PIB per cápita de la entidad –a pesar de ser el más alto de todo México – era 45% de su valor en 2003, lo que equivale a una caída anual promedio de aproximadamente 6%. Si bien esta caída ha sido sostenida, las razones que la subyacen parecen haber variado en el tiempo.
En el período 2003-2009 se evidenció una divergencia entre el comportamiento de la actividad petrolera y la no petrolera. Por un lado, todos los sectores de la economía no petrolera, con la excepción de servicios de apoyo a los negocios, reflejaron tasas de crecimiento positivas. Por el contrario, la actividad petrolera cayó abruptamente, debido a que a pesar de que hubo aumentos en la cantidad de pozos de desarrollo perforados y en la cantidad de equipos de perforación activos, la producción petrolera cayó 26%, alcanzado con ello niveles que no se habían observado desde 1997.